Los niños parecen necesitar más azúcar que un adulto; y es que el desgaste calórico es mayor y las golosinas son una inyección de energía rápida para su cerebro. Sin embargo, la elevada cantidad de calorías de las mismas les pueden causar desde problemas dentales hasta diabetes y obesidad.
Recomendaciones:
• Si tu pequeño desea algún dulce, se lo puedes dar de vez en cuando y nunca antes de la comida, para que no se le quite el apetito.
• No le ofrezcas golosinas como premio o recompensa, ni se las prohíbas en forma de castigo.
• Elige aquellos productos en los que puedas leer su composición e información nutricional y así evitar el exceso de sustancias químicas.
• Enséñale que siempre debe lavarse los dientes después de comer un dulce, especialmente si son blandos, ya que se pegan a los dientes.
Postres sanos y nutritivos
Los hidratos de carbono deben provenir de fuentes de las que puedas controlar la cantidad de azúcares y vitaminas. Algunas ideas:
• Anímate y prepara gelatina de diferentes sabores con moldes divertidos y cúbrelas con una fina capa de azúcar.
• Hornea un bizcocho y decóralo con frutas.
• Baña trocitos de fruta con chocolate.
• Compra maíz y prepara palomitas caseras. ¡A los chicos les encantarán!
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